Cuando pienso sobre política lo que más trato siempre de hacer es entender a los demás, a los que piensan parecido a mi y a los que piensan distinto. Es mi manera de poder tender puentes y al mismo tiempo buscar lugares para avanzar.
A partir de lo que hablo con la gente me doy cuenta que las concepciones políticas de las personas están sumamente relacionadas con sus prejuicios. Sobre otras “clases sociales”, sobre otras personas, sobre otros países, sobre la historia, etc. Cuando uso la palabra “prejuicios” lo que quiero decir es que en vez de razonar en función de todas la variables disponibles solo buscan encontrar una linealidad entre un juicio previamente realizado y cristalizado y una realidad que se plantea actualmente.
Creo que en los utimos años el tema de los prejuicios se ha exacerbado como nunca antes y estoy seguro los que mejor han aprovechado esto son justamente los Kirchner, la gran mayoría de sus mensajes se han basado en trabajar sobre los prejuicios de la gente. Vean esto, siempre han buscado encontrar un “enemigo”, empezando por el FMI, Duhalde, El Campo, Clarín, la muerte del líder y alguno más que me estoy olvidando.
Ojo, no han sido los únicos, el PRO por ejemplo se ha cuidado muchísimo en su estrategia de comunicación de no herir su supuesta base electoral, por ejemplo evitando hablar de tema de la salud, sabiendo que la ampliación de los servicios de salud abiertos en la Ciudad implica un aumento lineal de la demanda a partir del translado de pacientes desde la provincia, el interior y hasta países vecinos para tratarse. Lo mismo sucede con el tema de los recolectores informales, ha pesar de haber realizado políticas bastante activas durante su gestión, prefieren no publicitarlas porque a las señoras de Barrio Norte no les gusta…. prejuicios… bah.
Creo que en el momento en que la gente aprenda a desapegarse de los prejucios a la hora de votar y, aun mas importante, cuando la clase política pueda reconcer que éstos no sirven para nada a la hora de construir, recien ahí vamos a poder crecer en serio como sociedad y país.